El órgano acusador solicita apertura a juicio contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat por el colapso del techo de la discoteca Jet Set que dejó 236 muertos y más de un centenar de heridos.
SANTO DOMINGO.— El Ministerio Público depositó este viernes ante la Oficina Coordinadora de los Juzgados de la Instrucción del Distrito Nacional la acusación formal y solicitud de apertura a juicio contra los empresarios Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento Jet Set Club, escenario del trágico colapso del techo ocurrido el 8 de abril de 2025, que dejó un saldo de 236 personas fallecidas y más de 100 heridas.
El órgano acusador estuvo representado por el procurador adjunto Wilson Camacho, titular de la Dirección General de Persecución, y por la fiscal titular del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, junto a un equipo conformado por el procurador de corte Héctor García y los fiscales Magalys Sánchez, Miguel Collado, Rosa Ysabel Mejía, Vladimir Viloria y Enmanuel Ramírez Sánchez.
La acusación se deriva de una instrucción particular emitida por la procuradora general Yeni Berenice Reynoso, quien dispuso una investigación especial sobre las causas del siniestro y las posibles responsabilidades penales derivadas del colapso estructural.
Los cargos: homicidio y lesiones involuntarias
Según la acusación, los hermanos Espaillat incurrieron en los delitos de homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias, contemplados en los artículos 319 y 320 del Código Penal Dominicano.
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El Ministerio Público sostiene que, en su calidad de responsables de la operación del local ubicado en la avenida Independencia, los acusados violaron sus deberes de precaución y seguridad, al mantener abierta la discoteca pese a advertencias sobre el deterioro de la estructura.
Los investigadores concluyeron que los imputados sobrecargaron el techo del edificio con equipos de climatización de gran peso y tinacos de agua, sin realizar estudios técnicos que certificaran la resistencia de la estructura, y omitieron actuar ante alertas internas sobre fallas en el sistema de soporte del inmueble, priorizando la reducción de costos por encima de la seguridad de los asistentes.
La acusación está sustentada en cientos de pruebas documentales, periciales y testimoniales que comprometen la responsabilidad penal de los propietarios, entre ellas los informes técnicos elaborados por los ingenieros Leonardo de Jesús Reyes Madera, especialista en estructuras sismorresistentes; Eduardo A. Fierro, presidente de BFP Engineers; y Máximo José Corominas Quezada, ingeniero patólogo, todos designados por el Ministerio Público.
Las penas que contempla el Código Penal Dominicano
El artículo 319 del Código Penal establece que el homicidio involuntario —cometido sin intención, pero como resultado de negligencia, imprudencia o inobservancia de los reglamentos— se castiga con pena de prisión de seis meses a dos años y multa.
No obstante, cuando los hechos involucran múltiples víctimas o consecuencias graves, los tribunales pueden valorar circunstancias agravantes que eleven la sanción, conforme a la doctrina y la jurisprudencia penal dominicana.
El artículo 320, sobre golpes y heridas involuntarias, prevé sanciones de prisión correccional de tres meses a dos años y multa, dependiendo de la gravedad de las lesiones y el grado de descuido demostrado por el autor.
En casos de desastres por negligencia en locales públicos, la responsabilidad penal puede combinarse con responsabilidad civil y administrativa, lo que implicaría indemnizaciones millonarias y la eventual inhabilitación profesional o comercial de los responsables.
Próximos pasos
La solicitud de apertura a juicio será conocida por un juez de instrucción, quien evaluará si existen elementos suficientes para enviar el caso a juicio de fondo.
De ser admitida, los hermanos Espaillat enfrentarán un proceso penal emblemático en la justicia dominicana, tanto por la magnitud de las víctimas como por las implicaciones en materia de seguridad estructural, responsabilidad empresarial y protección ciudadana en espacios públicos.
























