Santo Domingo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes la tensión diplomática al anunciar que su gobierno “no tiene otra opción” que usar la fuerza militar para eliminar a las organizaciones que ha catalogado como terroristas en el Caribe, vinculando nuevamente a Venezuela en el centro de sus señalamientos.
Durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Trump advirtió que Washington utilizará la capacidad bélica de su ejército contra grupos que, según él, mutilan y asesinan con impunidad. En sus palabras: “Les advertimos que los eliminaremos por completo. Eso es lo que estamos haciendo. No tenemos otra opción. No podemos permitir que esto suceda allí”.
Venezuela en la mira
Aunque el mandatario hizo referencia a bandas como el disuelto Tren de Aragua de origen venezolano y a la Mara Salvatrucha salvadoreña, fue Caracas la que recibió los ataques más directos. Trump afirmó que las redes criminales “dirigidas por Nicolás Maduro” estarían implicadas en narcotráfico, aunque no presentó pruebas que respaldaran esas acusaciones.
“Hemos comenzado a usar el poder supremo del ejército de EE.UU. para destruir a los terroristas venezolanos y las redes de tráfico que dirige Nicolás Maduro”, insistió el mandatario estadounidense, al tiempo que prometió bombardear todas las embarcaciones involucradas en actividades de narcotráfico: “para que dejen de existir”.
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Rechazo regional
Las declaraciones generaron críticas inmediatas en América Latina. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consideró “preocupante” la estrategia estadounidense de equiparar a la delincuencia común con el terrorismo.
“La manera más eficaz de luchar contra el narcotráfico es cooperar para reprimir el lavado de dinero y constreñir el comercio de armas”, expresó Lula, quien rechazó el “uso de la fuerza letal en situaciones que no constituyen conflicto armado”.
Colombia también se sumó a las voces que cuestionan el despliegue militar estadounidense en aguas caribeñas, que se intensificó desde agosto bajo la justificación de combatir el narcotráfico.
Caracas denuncia agresiones
Desde Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro ha denunciado que la verdadera motivación de la presencia militar de EE.UU. en el Caribe no es el narcotráfico, sino presionar políticamente en busca de un cambio de régimen.
El presidente venezolano recordó que el 80 % de la droga que llega a Estados Unidos utiliza la ruta del Pacífico, saliendo principalmente de Colombia y Ecuador, lo que contradice la narrativa de Washington sobre el Caribe como eje del narcotráfico.
En una carta enviada recientemente a Trump, Maduro reiteró su disposición a un diálogo “franco y directo” y expuso datos sobre los flujos del narcotráfico en Suramérica. La misiva fue recibida por la Casa Blanca, pero rechazada públicamente por la portavoz Karoline Leavitt, quien aseguró que contenía “muchas mentiras”.
Escalada en el terreno
La tensión no se limita al plano diplomático. El 12 de septiembre, fuerzas estadounidenses incursionaron en la Zona Económica Exclusiva de Venezuela y abordaron una embarcación pesquera. La tripulación fue retenida por varias horas, hecho que Caracas calificó como una maniobra “ilegal”.
En respuesta, Maduro convocó a un alistamiento masivo de milicianos y activó el Plan Independencia 200, con ejercicios de apresto militar en la isla La Orchila. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, declaró que el país se prepara “para un escenario de conflicto armado en la mar”.
Ejecuciones sumarias y cuestionamientos
El gobierno venezolano también ha denunciado que las operaciones militares de EE.UU. en el Caribe han resultado en ejecuciones sumarias, dado que en varias interdicciones se ha procedido a atacar embarcaciones sin un proceso judicial.
Expertos en seguridad regional recuerdan que, en contraste, los operativos de la ruta del Pacífico suelen concluir con la detención de los tripulantes, no con su eliminación. Por ello, Caracas sostiene que el despliegue estadounidense tiene motivaciones políticas disfrazadas de lucha contra el narcotráfico.
Un tablero de alta tensión
Mientras Trump insiste en que no busca un diálogo con el gobierno venezolano, en Caracas se insiste en que la nación enfrenta una “guerra multiforme” impulsada desde Washington.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de la crisis, en un escenario donde las palabras del presidente estadounidense podrían traducirse en acciones militares con consecuencias imprevisibles para la estabilidad del Caribe y de América Latina.
Con información de RT Actualidad
























