De este caso de estafa fueron absueltos Leandro González Espinal, Moisés Darío González Rodríguez y William Mejía Martínez, mientras que Kelmin Santos Rodríguez cumplirá prisión suspendida
Santo Domingo.- El Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó a ocho años de prisión en Najayo Hombres al jovén Jairo González Durán tras ser hallado culpable de cometer estafas a través de inversiones en criptomonedas.
El tribunal integrado por los jueces Arlin Ventura Jiménez (presidenta), Leticia Martínez Noboa y Evelyn Rodríguez, también sentenció a González Durán al pago de 300 salarios mínimos, equivalentes a tres millones de pesos dominicanos y el decomiso de bienes adquiridos con fondos ilícitos.
La lista incluye un apartamento y una propiedad en un complejo turístico a nombre de Jairo Joel González Durán, dos unidades funcionales en un condominio de Santo Domingo, a nombre de Kelmin Santos Rodríguez, y cinco vehículos de lujo. Entre los vehículos se encuentran un Lamborghini Urus, un Audi Q8, un Chevrolet Tahoe y un Lincoln Navigator.
El Ministerio Público había solicitado una pena de 20 años y 400 salarios mínimos, pero el tribunal impusieron una pena menor al CEO de la empresa Harvest Trading Cap.
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Tres absoluciones
El tribunal también impuso cinco años de prisión suspendida a Kelmin Santos Rodríguez, mientras que absolvió a Leandro González Espinal, Moisés Darío González Rodríguez y William Mejía Martínez tras indicar que ellos no hay responsabilidad penal, puesto que demostraron que sólo eran empleados de la empresa de González.
El organismo persecutor sometió a la justicia a González junto otros jóvenes por realizar estafas por montos ascendentes a más de US$ 15 millones y más de 34 millones de pesos, así como más de tres millones en criptomonedas.
Gónzalez y compartes fueron procesados por los tipos penales: asociación de malhechores, estafa contra particulares, estafa realizada a través del empleo de medios electrónicos, informáticos, telemáticos o de telecomunicaciones, lavado de activo, también por haber realizado actividades propias del mercado de valores sin contar con la debida autorización de la autoridad competente.
Además de González Durán fueron encartados en el proceso Kelmin Santos Rodríguez, Leandro González Espinal, Moisés Darío González Rodríguez y William Mejía Martínez.
En las audiencias, el Ministerio Público expuso que los acusados iniciaron un negocio de captación de recursos de terceros, con una empresa que cumplía con las regulaciones legales, desde la cual realizaron una oferta pública masiva y se hicieron entregar recursos de más de 400 víctimas que posteriormente ocultaban a través de maniobras fraudulentas propias del lavado de activos.
Destacó cómo los acusados se promocionaban a través de plataformas digitales, induciendo a las víctimas al error de creer que se trataba de operaciones seguras, a pesar de que estos no estaban regulados por el órgano competente para la gestión del Mercado de Valores, hechos por los cuales fue solicitado que sean declarados culpables.
























