Santo Domingo. – Zulinka Pérez, hija del fenecido merenguero Rubby Pérez, confirmó haber recibido un cheque por RD$1 millón emitido por la empresa Inversiones E&L SRL, propietaria del centro de entretenimiento Jet Set, donde su padre falleció el pasado 8 de abril tras el colapso del techo del establecimiento. Sin embargo, la joven aclaró que el pago no supone un desistimiento de su reclamo de justicia como hija del cantante.
“Sí, es verdad, recibí una compensación, solo como miembro de la orquesta, al igual que mi esposo Miguel Báez… como comprenderán dejamos de percibir ingresos al nivel laboral. Eso es una compensación como miembro de la orquesta, no como hija de Rubby Pérez”, explicó Zulinka en un video difundido en sus redes sociales.
La aclaración se produjo luego de que, durante la audiencia de medida de coerción contra los propietarios de Jet Set, se revelara un cheque firmado por Zulinka acompañado de un documento titulado “recibo de descargo y desistimiento”. A raíz de ello, surgieron especulaciones en medios y redes sociales de que la joven habría recibido dinero a cambio de no demandar judicialmente a los responsables.
“Lo único que deseo es que se respete el legado de mi familia, entiendo que también deben respetar la dignidad de mis padres, confío en que todo se podrá resolver de la manera más tranquila por las vías adecuadas”, espetó.
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Zulinka Pérez y la demanda contra Jet Set
Si bien con la firma de ese descargo, es de entender que la hija de Rubby no encausaría una demanda por la afectación que le causó el derrumbe del techo de donde salvó su vida milagrosamente. Ese es el propósito del documento que los dueños del Jet Set le hicieron firmar a ella y otras 39 personas por los pagos económicos desembolsados a raíz de la tragedia.
“Mi único interés es que se maneje todo con transparencia y el respeto que merece mi familia. Espero que con el tiempo avanzar con paz, respeto, con justicia, con mutuo respeto y con mucha justicia”, enfatizó en un momento en el que la familia se percibe dividida y con falta de comunicación entre sus miembros ante la opinión pública.
Una tragedia nacional marcada por la negligencia
El colapso del techo del Jet Set, ocurrido durante una presentación del legendario merenguero, dejó un saldo devastador: 235 muertos y más de 180 heridos, entre ellos figuras como el propio Rubby Pérez, el exjugador de Grandes Ligas Octavio Dotel y la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz.
La investigación del Ministerio Público determinó que la estructura del local había sido modificada sin permisos ni supervisión técnica, y que los propietarios ignoraron advertencias previas sobre el peligro de sobrecarga. En consecuencia, Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento, fueron arrestados el pasado 12 de junio y enfrentan cargos por homicidio involuntario y violación a normas de construcción.
Esta madrugada, la juez Fátima Veloz impuso a los hermanos empresarios presentación periódica, impedimento de salida y garantía económica de 50 millones de pesos a ambos como medida de coerción.
Solo dos hijas de Rubby interpusieron querella
En la justicia solo dos hijas del artista, Casiey Aileen y Ana Beatriz Pérez, figura en la querella en contra de la empresa por daños y perjuicios, solicitando indemnización y anunciando la creación de un fondo educativo en memoria de su padre.
¿Qué dice la ley sobre este tipo de casos?
Expertos consultados señalan que los responsables del colapso pueden enfrentar responsabilidad penal y civil, incluso si algunas víctimas han recibido ayudas económicas.
Responsabilidad penal:
Según el Código Penal Dominicano, causar la muerte por negligencia o imprudencia conlleva penas de prisión. En este caso, las remodelaciones ilegales, la omisión de advertencias técnicas y el uso continuo del local en condiciones inseguras agravan la situación legal de los dueños del Jet Set.
Responsabilidad civil:
El artículo 1382 del Código Civil permite a familiares y sobrevivientes reclamar indemnización por daños físicos, psicológicos y morales. Aunque una persona haya recibido algún pago, esto no necesariamente impide accionar en justicia, a menos que haya firmado un acuerdo voluntario de desistimiento, cuya validez puede ser impugnada si se demuestra coacción, engaño o falta de asesoría legal.
Acuerdos bajo cuestionamiento:
Los llamados “recibos de descargo” pueden ser declarados nulos si se prueba que fueron firmados bajo presión, sin consentimiento informado o en medio de una situación emocional vulnerable.
























